En la vida, hay cosas que damos por sentado. Por ejemplo, que el agua moja, que el fuego quema o que la tostada siempre va a caer del lado de la mantequilla. Otra de esas cosas que entendemos como innegociables, es que si no pagas lo que debes… puedes tener problemas.
Vale, pero, ¿qué pasa si no pagas un préstamo? A nivel legal, ¿cuál es el proceso? ¿Cómo me afecta exactamente? Demasiadas preguntas, lo sabemos. Por eso, en Finjet queremos responderlas todas para que tengas la mayor tranquilidad posible. ¡Sigue leyendo!
¿Qué significa “no pagar un préstamo” y cuándo se considera impago?
No pagar un préstamo es algo muy sencillo. En todo crédito hay una fecha de vencimiento para cada cuota y, si no la pagas, esta se queda sin abonar. Da igual si es un despiste de varios días o no tienes saldo, todo conduce al mismo concepto.
Sin embargo, sí que importa la manera en la que se produce todo. Un retraso puntual se puede resolver rápido y prácticamente sin incidencias, pero un impago continuado puede empezar a generar consecuencias desagradables.
¿Es lo mismo un retraso puntual que un impago?
En general, las entidades financieras distinguen entre retraso puntual e impago. Tras el primer aviso, empiezan a activarse recordatorios por app, email, SMS o llamada, y la incidencia queda registrada en su base de datos.
Eso sí, según las condiciones que firmaste con tu préstamo, los recargos pueden aparecer ya incluso desde el primer día que no pagas. Esto se conoce como intereses de demora y, en algunos casos, también hay comisiones por reclamación de posiciones deudoras.
Todo esto está bien reflejado en tu contrato, por eso en Finjet recomendamos leer toda la información detenidamente. En nuestro caso, creamos contratos sencillos, sin cláusulas ocultas ni letra pequeña para que se entienda todo rápido y evitemos sorpresas desagradables.
¿Qué ocurre tras la primera cuota impagada?
Que se te olvide pagar una cuota o no puedas hacerlo por un problema puntual, en ningún caso supone el fin del mundo. La entidad que te emitió el crédito quiere pagar, tú quieres salir del lío y ya está.
Eso sí, en medio hay una serie de actuaciones que suelen ser casi siempre las mismas. Por eso, te interesa conocerlas para actuar con cabeza:
Los recargos más habituales son los intereses de demora y la comisión de reclamación
Una vez que la cuota se queda sin pagar, la deuda cambia. Ahora aparecen recargos que al principio son pequeños pero pueden aumentar rápidamente.
- Los intereses de demora se aplican siempre sobre la cuota impagada. Cada día que pasa se hacen más grandes y siempre los tendrás que pagar junto a la cuota que no has pagado (y las siguientes, si las hay).
- Las comisiones o gastos por reclamación no deberían cobrarse sí o sí, solo cuando la entidad ha hecho gestiones reales para la reclamación y cuando están contempladas en el contrato. Esto es un ejercicio de transparencia que no todas cumplen, de modo que no lo dejes pasar.
Contactos del banco y negociación temprana
Lo normal es que tras un impago te contacte la entidad implicada por los diversos canales de los que disponga. Los más normales son sus apps si las tienen, email, llamada o incluso una carta.
Aquí la idea no siempre es presionarte (aunque también puede ser), sino ofrecerte la posibilidad de solucionar el impago de una manera rápida y ágil para que no pagues de más.
Lo mejor, si no puedes pagar, es proponer algo concreto. Se puede negociar un cambio en el plazo de pago (mejor si lo haces con antelación), un fraccionamiento de la deuda o incluso una carencia temporal (suele venir con aumento de intereses).
Lo más importante es que, cuanto antes te pongas a solucionar el asunto, mejor.
Estas son las consecuencias que pueden ocurrir si el impago se alarga
Lo más importante y lo primero que ocurre al alargarse el impago es que dejas de deber “una cuota” y empiezas a deber un importe que crece cada día. Esto es debido a los intereses de demora y los costes de reclamación, que pueden crear un peligroso efecto bola de nieve.
La siguiente consecuencia no se suele ver tan fácilmente, pero puede tener un impacto mayor en tu economía. Y es que tu historial crediticio y tu scoring se verán potencialmente afectados.
Ten en cuenta que si la entidad decide ceder o vender tu deuda, el acreedor cambia pero tu obligación de pago no. En estos casos, suele ocurrir que la intensidad de las presiones puede aumentar. No te preocupes, porque en estos casos tus derechos y las condiciones de tu crédito son los mismos.
Ficheros de morosidad y efectos en tu vida financiera
Otra de las consecuencias más típicas que ocurren si no pagas un préstamo es que te pueden incluir en ficheros de morosos como ASNEF.
Para esto, los requisitos deben ser que la deuda sea cierta, vencida y exigible y que te hayan mandado un aviso previo de impago. Si consideras que no ha sido así, puedes reclamarlo. La información para hacerlo la tienes en este artículo.
Si no pagas y no hay acuerdo, te toca la vía judicial y el embargo
Es posible que, después de un impago, no consigas reponerte económicamente ni tampoco llegar a un acuerdo. Aquí, la entidad acreedora pasa de los avisos a una reclamación formal.
A nivel legal, existe algo que se llama procedimiento monitorio, que es una vía pensada para reclamar deudas, siempre que haya documentos que las respalden.
Al no responder ni pagar esta reclamación la siguiente vía es la ejecución (no, no es la ejecución que piensas). Es un paso más del proceso que puede acabar en embargos de tus cuentas, parte de tu salario o bienes, según el caso.
Si el proceso ya está en marcha, no te preocupes, ya que aún tienes margen de acción. Puedes pagar, llegar a un acuerdo o incluso oponerte si tienes pruebas suficientes de que la reclamación no es legítima.
Eso sí, te recomendamos que busques asesoramiento profesional para tomar una decisión con el máximo criterio posible.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto tarda un banco en llevarte a juicio por impago?
Esto siempre depende de lo que figure en el contrato y la política de la entidad. En Finjet tratamos de evitar sorpresas con contratos transparentes y condiciones muy claras.
2. ¿Me pueden meter en un fichero de morosos por una deuda pequeña?
Para estos casos suele haber un proceso, con un importe mínimo aplicable, un aviso previo y una serie de condiciones legales. Si no se cumplen y aun así se te registra en un fichero de morosos, puedes reclamarlo y exigir que se te elimine del mismo.
3. ¿Qué hago si no puedo pagar el préstamo este mes?
Nuestro consejo es que avises a la entidad lo antes posible para renegociar plazos y pedir alternativas realistas como un periodo de carencia, un cambio de cuota temporal o una refinanciación.